Eran veinticuatro valientes (menos uno que se quedó en la puerta) los que entraron aquella noche en las fauces de la bestia. Veinticuatro héroes (menos uno que se quedó en la puerta) dispuestos a darlo todo por la victoria. Esa noche no morirían como perros, no huirían como ovejas, no llorarían como nenazas, ... no, esa noche lucharían y vencerían.
A la cabeza de los veinticuatro (menos uno que se quedó en la puerta) caminaba su líder. Silencioso, pensativo, fue el primero en entrar en la enorme caverna que albergaba la monstruosa mole: Nexona, del Clan Veeshan, oficial del poderoso Lord Trakanon. Recorrió con la mirada el recinto recordando quizás pasadas humillaciones en este mismo escenario.
Elsanto, líder de la incursión, poderoso mago, gran hechicero de la Alta Torre, el azote de los vagos, el terror de los distraídos, el destructor de los despreocupados. Sus ojos se convitieron en dos rendijas y levantó con rabia su puño hacia el enorme dragón. A continuación y muy lentamente extendió su dedo. Después levantó otro dedo para poco rato después finalmente extender otro más. Se giró hacia el personaje de su izquierda:
"Viejo, ¿Cuantos dragones ves?" - Le preguntó con voz profunda.
"Uno, oh poderoso señor" - Contestó servil el trovador.
"Mmmmm...." fue todo cuanto dijo. "Ocupad vuestros puestos" dijo para el resto "Tal y como hemos acordado".
Prestamente todos acudieron a ocupar sus posiciones (menos uno que se quedó en la puerta). Gegsback sacó su enorme espadón de su funda y lo blandió orgulloso pues es de todos sabida esa relación con el tamaño de la espada. Le hizo un guiño complice al otro bárbaro del grupo Korazón. Ambos provenían de la misma región norteña, la montaña Brockeback.
"Adelante!! Matemosla ahora que está dormida" exclamó con voz chillona el gnomo. El arrojo y la valentía del pequeño ser no quedaron en absoluto empañados por el triste hecho de que estaba hurgándose la nariz mientras gritaba.
"Calma, mi pequeño amigo" dijo su lider con voz calmosa "Tendrás tu momento. Ahora únete a los demas y preparaos".
Los magos aprestaron sus varitas, los bardos afinaron sus gaitas, los clérigos rezaban a sus dioses, y los exploradores hacían lo que hacen todos los exploradores y que sólo los exploradores saben lo que hacen.
A una señal del lider todos se lanzaron a la batalla (menos el de la puerta, claro). Esta fue larga, cruel y despiadada pero la bestia murió. El último de los dragones de Veeshan Peak había caído. El camino hacia su señor, Lord Trakanon está expedito.
Recogieron sus armas, recogieron a sus heridos, recogieron al que se había quedado en la puerta y con la misma firmeza que antes se dirigen al cubil del más poderoso de todos ellos.
Venril Shatir DOWN!!!
La tensión se podía mascar. Con la sangre fría que siempre ha caracterizado los encuentros del Clan Hermandad, los golpes caían arremolinados en torno a la siniestra figura de su archienemigo. Mientras tanto, Anikilator, en la mejor actuación de su larga e improductiva carrera, seguía examinando detenidamente las grietas del pavimento en busca de la falla que pudiera traer la anhelada victoria.La frente de Confesión estaba ya perlada de sudor. No sabía si podría mantener la concentración siquiera un instante más. A pesar de ello, seguía con su monótona labor de dar conversación a las estatuas gemelas, por más que estas se empecinaban en ignorar su fluida disertación sobre las mil maneras de cocinar las cebolletas.Finalmente, el linch lanzó un último grito agónico. Incrédulo ante el hecho de que esa panda de fracasados le hayan derrotado. Sin embargo, sonríe. Él es inmortal. No tardará en poseer un nuevo cuerpo, pero los 500 platinos que le ha pagado Incantator por dejarse vencer le permitirán redecorar su antro. Está harto del estilo Gótico!!!!."Si, bien,... supongo que el momento más crítico fué cuando pudimos observar esa abominación más de cerca." - nos comenta Tziree, asesino del Clan Hermandad - "Esa chaquetilla, válgame el abismo, sin hacer juego con la túnica. Y los complementos,... que puedo decir de los complementos... de la temporada pasada!!!. Del sofocón que me dió casi me desmayo".En la imagen podemos ver a Venril Sathir charlando sobre decoración con Gegback, Guardian de Hermandad.